Muchos foros de apicultores plantean la posibilidad de producir en ecológico – es un debate recurrente y que suscita controversia por cómo se evidencia y por el coste de oportunidad que representa – de esto no cabe duda. Siendo una vertical de negocio que puede tener mucho sentido por el margen que beneficios que puede otorgar, conviene tener una visión 360 por las implicaciones que tiene.

La primera consideración a tener en cuenta es que las abejas, como cualquier ser vivo y en libertad, ¡se mueven!, si bien su radio de actuación es acotado: normalmente unos 3 kilómetros. Teniendo en cuenta los riesgos que acechan a las abejas – nos referimos a pesticidas, insecticidas y agroquímicos -, ¿Cómo podemos garantizar que producimos, trasladamos y envasamos y hacemos llegar al cliente final miel ecológica?
Antes de responder, un par de pistas:
- La producción de miel ecológica requiere trabajar con materiales naturales que no comporten riesgos de contaminación para el medio ambiente ni para los productos de la apicultura.
- En su interior solo se usan sustancias naturales como el propóleo, cera y los aceites vegetales, además de los productos autorizados para el tratamiento de las enfermedades.
Certificación en ecológico
En una primera instancia, producir miel ecológica puede suponer una nueva forma de obtener ingresos adicionales por parte del apicultor. Sin embargo, tiene sus matices y requerimientos, exige diligencia y renuncia por parte de los promotores:
- Diligencia, para hacer los pasos de determinada manera y demostrable. Además, sólo ubicaciones muy especificas están permitidas (las fuentes de néctar, polen y agua deben provenir fundamentalmente de cultivos producidos ecológicamente, es decir, libres de productos químicos).
- Renuncia, pues es muy complicado producir en ecológico y no ecológico al mismo tiempo.
Tanto la PAC como el PDR, Plan de Desarrollo Rural, en sus desarrollos fomentan un espíritu orientado hacia la calidad del producto, la producción de cercanía, y la compatibilidad ambiental. En este sentido, la normativa nos favorece, pero a su vez es exigente. ¿Están los apicultores preparados? Definitivamente, no todos.
Las preguntas que debemos hacernos, cara a una producción en ecológico
1. ¿Cómo de lejos podemos llegar a estar de producir miel ecológica?
Aquí algunas pistas que nos darán lugar a un esquema mental de dónde estamos y el coste que nos puede implicar:
- ¿Produces en un entorno de agricultura ecológica, o más bien industrial?
- ¿Cómo confrontas las enfermedades? ¿Utilizas fármacos ecológicos autorizados por las agencias sanitarias? Sabemos que éstos no dejan residuos y están basados en principios activos vegetales.
- ¿Cómo hemos estado alimentando a nuestras abejas? La tendencia, cada vez menos frecuente por fortuna, es el clásico agua con azúcar.
De nuevo, las buenas prácticas en la producción, manipulación y envasado, y la diligencia en su cumplimiento: ¿Cómo de cerca o de lejos estamos de ellas?
Ejemplos de manipulación incorrecta de la miel pueden ser:
- El calentamiento excesivo devalúa un producto natural que tiene un elevado valor como alimento funcional.
- Evitar que cristalice, a través de la pasteurización a altas temperaturas
- Instaurar tratamientos convencionales antes de la extracción de la miel
2. La Normativa aplicable
La producción apícola ecológica se basa en una normativa propia que tiene como principal objetivo obtener alimentos de máxima calidad sin utilizar para ello sustancias químicas de síntesis. Esto exige, de manera natural al apicultor la implantación de un sistema de producción de una consistencia y bases técnicas determinadas.
Ante ello, cabe recordar que está al alcance de cualquier apicultor:
- Poder garantizar una máxima calidad es la de producir siguiendo las Normas de la Producción Agrícola Ecológica (PAE), todo en aras de contribuir a la protección del medio ambiente y la producción agroforestal mediante la acción polinizadora de las abejas.
- Apalancarnos en la normativa que regula este sistema de producción es plenamente factible si lo hacemos a través del Reglamento (CE) 2092/91 sobre la producción agraria ecológica y su indicación de los productos agrarios y alimenticios.
3. Fuerzas Motrices hacia las colmenas ecológicas
Tres factores fundamentales serán los pilares sobre los que se sustentará la consideración de «ecológico», todas ellas dependientes del apicultor en tanto en cuanto es él/ella quien decide acerca de:
- Las características del tratamiento de las colmenas
- La calidad del medio ambiente – ¿Dónde ubicamos nuestras colmenas?
- Las condiciones de extracción, elaboración y almacenamiento de los productos apícolas.
En el hipotética caso de que un productor explote varios asentamientos apícolas, TODOS ellos deberán cumplir la normativa de producción agraria ecológica – y esta es una de las grandes decisiones que ponen la decisión en espera. No obstante lo anterior, un productor podrá tener algún colmenar que no cumpla las condiciones de la ubicación del asentamiento, pero tendrá que cumplir el resto de requisitos dispuestos en la normativa. Eso sí: el producto obtenido en ese colmenar no podrá venderse con referencias a métodos de producción ecológicos.
4. Variables relacionadas con el sistema de Producción y el manejo zootécnico de la miel
Los Factores de producción a tener en cuenta (KPIV, en la jerga 6-sigma):
- Abeja
- Localización y dimensión de los colmenares
- Tipo de cajas
- Trashumancia
- Renovación de la cera y conservación de los cuadros estirados
- Alimentación
- Mejora genética y reproducción
- Cera
- La cera de los nuevos cuadros deberá proceder de unidades de producción ecológica.
- Es importante entender que los residuos contaminantes en la cera de abejas daña a la cría.
- No obstante, la autoridad y órgano de control podrá autorizar el uso de cera de abeja que no proceda de dichas unidades, en particular en el caso de nuevas instalaciones o durante el período de conversión.
- Sanidad
- Control de la varroasis
- Síndrome de despoblamiento de las colmenas
- Control Nosemosis
- Asepsia de las colmenas
5. Distancias para tener colmenares en ecológico
La ubicación deberá cumplir con los siguientes requisitos:
- Contar con suficientes fuentes de néctar, mielada, polen y agua.
- Elegir un radio de 3 kilómetros, las fuentes de néctar, polen sean fundamentalmente cultivos producidos ecológicamente y/o vegetación silvestre.
- Mantener una distancia de las fuentes de producción no agrícola que puedan dar lugar a contaminación, como por ejemplo centros urbanos, autopistas, zonas industriales, vertederos, plantas incineradoras, etc.
6. Identificación de los colmenares
Los siguientes requisitos son de obligado cumplimiento:
- Deberá registrarse la ubicación de los colmenares y la identificación de las colmenas. Debe informarse a la Oficina Comarcal Agraria, o entidad similar, del traslado de los colmenares en un plazo acordado.
- Así mismo, debe constar toda retirada de la parte superior de las colmenas y las operaciones de extracción de la miel.
- Se pondrá especial cuidado en garantizar una extracción, una elaboración y un almacenamiento adecuados de los productos apícolas.
7. Alimentación … con miel de abejas, por favor
Para asegurar una buena alimentación de las colmenas, al final de la estación productiva, se deberán dejar reservas de miel de abejas y de polen suficientemente abundantes para pasar el invierno.
¿Es posible la alimentación artificial de las colonias? ¡Sí!, con las siguientes consideraciones:
- Únicamente entre la última recolección de miel de abejas y los quince días anteriores al siguiente período de afluencia de néctar y de mielada, cuando se encuentre en peligro la supervivencia a causa de condiciones climáticas extremas.
- La alimentación artificial deberá hacerse con miel de abejas ecológica, preferentemente de la misma unidad.
- Se debe llevar un registro de este tipo de alimentación en el que aparezca: tipo de producto, fechas, cantidades y colmenas en las que se ha empleado.
8. Métodos de gestión zootécnica en el manejo de la miel ecológica
- Se prohíbe la destrucción de las abejas en los panales como método asociado a la recolección de los productos de la colmena.
- Queda prohibida la recolección de miel en panales que contengan crías.
- Las mutilaciones como cortar la punta de las alas de las abejas reinas. Se admitirá la sustitución de la abeja reina mediante la eliminación de la antigua reina.
- Únicamente se admitirá la práctica de la eliminación de las crías machos como medio de contener la infestación por Varroa Jacobsini. Además el uso de repelentes químicos sintéticos durante las operaciones de recolección de la miel.
9. Constitución de colmenares, de cara a una apicultura ecológica
1. En la selección de las razas deben tenerse en cuenta su capacidad de adaptación a las condiciones locales, su vitalidad y su resistencia a las enfermedades.
2. Los colmenares deberán constituirse mediante la división de colonias y la de enjambres procedentes de unidades que tengan certificación ecológica. Existen una serie de excepciones, siempre con sujeción al período de conversión:
- En caso de gran mortandad de colmenas por enfermedad o catástrofe, cuando no haya colmenares disponibles de producción ecológica, siempre con sujeción al período de conversión.
- Para la renovación anual de los colmenares, podrá incorporarse a la unidad ecológica cada año un 10% de abejas reinas y enjambres que no cumplan la normativa ecológica, siempre que las abejas reinas y enjambres sean colocados en colmenas con panales o láminas de cera procedentes de unidades cuya producción sea ecológica. En dicho caso, no se aplica el período de conversión.
10. Materiales de limpieza
Para limpiar y desinfectar los materiales, locales, equipo, utensilios o productos utilizados en la apicultura, únicamente se admitirá el uso de las siguientes sustancias, además del agua y el vapor:
- Hipoclorito de sodio (lejía líquida).
- Sosa y potasa cáustica.
- Acido cítrico, fórmico, láctico, oxálico y acético, ácido nítrico y fosfórico para los equipos de lechería.
- Jabones de potasa y sosa.
- Peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y alcohol.
- Esencias naturales de plantas.
- Cal y lechada de cal.
- Formaldehído.
- Carbonato de sodio.
- Se admiten los tratamientos físicos como la aplicación de vapor o llama directa.
11. Profilaxis y tratamientos veterinarios
La profilaxis se basa en la prevención de infecciones y el fomento de la resistencia a enfermedades, como pueden ser:
- Elegir poblaciones resistentes
- La renovación periódica de las abejas reinas
- Inspección de las colmenas para detectar a tiempo las situaciones sanitarias anómalas
- Control de los zánganos en las colmenas (deriva y pillaje)
- Desinfección periódica de materiales e instrumentos
- Destrucción del material y fuentes contaminados
- Renovación periódica de la cera
- Suministro a las colmenas de provisiones suficientes de miel y de polen.
12. Patologías y tratamientos en el manejo de la miel ecológica
En los casos de infestación por Varroa destructor, podrán usarse los siguientes ácidos: fórmico, láctico, acético, oxálico, así como las siguientes sustancias: mentol, timol, eucaliptol o alcanfor.
Podrán autorizarse los tratamientos veterinarios o tratamientos de las colmenas, panales etc. obligatorios con arreglo a la legislación nacional o comunitaria.
Mientras se aplique un tratamiento con productos químicos alopáticos de síntesis, deben trasladarse las colonias tratadas a colmenares de aislamiento, y la cera deberá sustituirse por ecológica. A esas colonias se les impone un período de conversión de un año.
Así mismo, hay que registrar claramente y declarar al organismo o autoridad de control el tipo de producto junto con información sobre el diagnóstico, la posología, el método de administración, la duración del tratamiento y el tiempo de espera legal.
13. Uso de la tecnología
La incorporación paulatina de la digitalización de la apicultura en general tiene un primer hito en la apicultura ecológica. En particular, el Blockchain es, a día de hoy, una de las capas de innovación candidatas a ser incorporada, vía reglamento o normativa, en el día a día de los apicultores.
Es, por tanto, de vital relevancia, la familiarización de los apicultores con estas herramientas, pues pasarán a formar parte de su día a día, más pronto que tarde.
Conclusiones
La apicultura ecológica, sin ser una actividad de alto riesgo, requiere una dedicación y cuidado no ordinarios y que no debe minusvalorarse. Sin embargo, los números de aquellos que la trabajan bien lo merecen, aparentemente, pues el precio de venta puede llegar a multiplicarse hasta por 3.
La organización, preparación y profesionalización del sector llama de nuevo a la puerta del apicultor, que tendrá, de nuevo, la oportunidad de subirse a ese tren, o mantener las pautas y modus operandi heredados de las buenas prácticas transmitidas boca-oreja.
